miércoles, 18 de febrero de 2009

Clase 10 Febrero

Durante esta sesión, realizamos la dimámica de los invidentes. En la primera etapa de la dinámica, me tocó ser la guía y tuve que llevar a mi compañero al punto de reunión. Al principio me daba un poco de miedo porque sentía que se iba a caer en algún lado (y más porque teníamos que bajar 2 pisos), además de que como era un compañero con el que nunca había platicado y como yo soy bastante tímida, no me sentía tan en confianza como para agarrarlo del brazo y llevarlo, pero al poco tiempo perdí el miedo y me di cuenta de que si no lo llevaba bien, no íbamos a poder llegar a ningún lado. Al principio pude ver que él también tenía miedo porque constantemente me decía que no lo fuera a tirar por las escaleras o cosas por el estilo, pero conforme pasaba el tiempo, ambos agarramos confianza y hasta comenzamos a platicar de nosotros, y lo tomé del brazo y con las instrucciones adecuadas, pudimos llegar al punto de encuentro sin ninguna complicación.
En la segunda etapa, me tocó ser la invidente; al principio yo también tenía algo de miedo porque no me gusta caminar sin ver en dónde estoy pisando o a dónde voy, además de que escuchaba muchas quejas de mis otros compañeros alrededor, sin embargo, no era tanto porque sentía que como yo lo había guiado bien al principio y lo había cuidado, él iba a hacer lo mismo por mí. Me llevó por terrenos un poco desiguales, pero siempre me prevenía cuando íbamos a cambiar de terreno (por ejemplo, me decía que iba a pisar pasto) por lo que perdí el miedo que tuve al principio y seguimos platicando de nuestras vidas hasta que llegué sana y salva a donde habían quedado de llevarnos.
Con esta dinámica me pude dar cuenta de que en muchas ocasiones es bastante difícil ganarse la confianza de las personas, y es muy fácil perderla ya que, aunque a mí no me hizo nada, varios de mis compañeros sí sufrieron en la segunda etapa ya que los guiaron muy mal. Afortunadamente a mí me tocó con alguien que valoró que yo lo hubiera llevado bien al principio y él hizo lo mismo conmigo.
Considero que esto fue una muy buena manera de ejemplificar lo que luego sucede con los proyectos que se implementan en las comunidades, ya que en un principio, uno llega y le inspira confianza a los que viven ahí y éstos se sienten apoyados y creen que finalmente alguien los va a ayudar, sin embargo, si realizamos las cosas sólo para cumplir con una calificación o nadamás para salir del paso, o nos damos por vencido si algo sale mal, y finalmente los hacemos a un lado, esas personas pierden toda esa confianza que nos tenían y se sienten abandonados y por eso luego se vuelven un poco reacias a volver a aceptar algún tipo de ayuda.

No hay comentarios: