miércoles, 21 de enero de 2009

Clase 1

Durante la primera clase del curso de Formación Ciudadana y Compromiso Social, hicimos el "juego de los vecinos", el propósito de éste era aprendernos la mayor cantidad de nombres posibles de los compañeros de nuestro salón. Movimos las bancas e hicimos un círculo con las sillas y todos nos sentamos ahí, menos una persona que se encontraba en el centro del círculo, que era quien tenía que preguntarle a alguien si le gustaban o no sus vecinos, y ya en base a los movimientos que se hicieran, tratar de ganar un lugar para no quedarse parado.
Al principio yo traté de seguir bien las reglas del juego ya que conforme pasaban las rondas, tenía que ir contando los lugares para cambiarme al correcto, además de que en realidad trataba de aprenderme los nombres de las otras personas, sin embargo, conforme pasaba el tiempo, cada vez era mucho más difícil contar bien y llegar al lugar correcto sin que alguien te ganara.
Finalmente, vi que las demás personas del salón ya habían dejado de contar y sólo se sentaban en el lugar que les quedara más cerca, por lo que yo comencé a hacer lo mismo y dejé de respetar las reglas que se nos habían mencionado al principio sobre contar los lugares.
Este juego fue muy divertido, además de que me pude dar cuenta de varias cosas, ya que la personalidad de las personas se ve reflejada cuando se realizan este tipo de actividades. Descubrí que existen personas muy competitivas y que con tal de no perder (incluso aunque en este juego no había un perdedor) hacen de todo, incluso ser agresivos con los demás.
Además, llegó un punto en el que la mayoría (yo incluida), ya ni siquiera teníamos en mente el objetivo del juego y dejamos de pensar en aprendernos los nombres y sólo decíamos los que ya conocíamos sólo para no quedarnos sin silla.
Finalmente, creo que esta fue una muy buena actividad para el comienzo del curso ya que, aunque en algún momento se perdió el objetivo, reflexionamos sobre varias cosas, además de que logramos aprendernos algunos nombres nuevos, o por lo menos yo sí lo hice (aunque fueron poquitos).

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